Date: March 3, 2009
Buenos Aires - Retired Argentina striker Gabrial Batistuta has now switched sports and made his formal debut as a polo player alongside his friend and compatriot Adolfo Cambiaso. In a game that was played Monday in Canuelas, some 50 kilometres southwest of Buenos Aires, Batistuta - the most prolific striker in the history of the Argentine national team - scored two goals on horseback, although he missed several others.
"I was disastrous. The important thing is I'm learning and I have fun, but you cannot change character and I want to do things well even if I am not a professional," he said, in comments published y the Argentine daily Clarin Tuesday.
"It's very difficult, but I hope to improve little by little," Batistuta told Argentine television. "I'm a bit annoyed because I played badly, but I will keep trying."
From the stands, Argentine tennis player David Nalbandian was watching.
Batistuta keeps out of football and is devoted to his farming business. In recent years, he has discovered a passion for golf and polo in his native Santa Fe province in Argentina.
This experience, along with his friendship with Cambiaso - regarded as the best polo player in the world, - allowed Batistuta to play the tournament.
The retired striker has his own polo horses and his own team, La Gloria. The team wears a purple shirt with a coat of arms like Fiorentina's, a tribute to the club where the Argentine made a name for himself in the Italian Serie A.
Bati ahora sigue haciendo goles, pero a caballo
La pelota le llega mansa a Gabriel Batistuta y el delantero enfila hacia el arco. Al trote y al galope. Y grita gol por duplicado. Claro que en La Dolfina no hay redes que se inflen sino mimbres entre los cuales debe correr la bocha. Porque Bati también grita goles a caballo. Sucedió ayer a la tarde en Cañuelas, donde el máximo anotador histórico de la Selección Nacional se dio el gustazo de debutar junto con su amigo Adolfo Cambiaso, dueño de casa, en el IV Argentina Polo Tour.
Fue victoria por 7-6 de Loro Piana sobre La Virgencita, un partido que se definió cuando Cambiaso apuró la marcha en los últimos dos chukkers. Pero más allá del deporte, las risas estuvieron a flor de piel. "A Cambiaso lo apuré un poco porque estaba jugando mal y le dije que se despertara. En realidad yo estaba medio bajoneado porque debíamos haber jugado en Palermo (lo hará hoy) y me trajeron a esta cancha, jaja", contó Bati a pura sonrisa.
Así como convirtió dos goles, erró bastantes sin rivales a la vista. Por eso fue muy duro con su actuación. "Fui un desastre, me mató la pretemporada, ja ja -dijo a carcajadas--. Lo importante es que aprendo y me divierto, pero el carácter no cambia y yo quiero hacer las cosas bien aunque no sea un profesional".
¿Sos tan autoexigente como lo eras cuando eras futbolista?
Sí, soy medio ridículo. No sé por qué me exijo en un deporte en el soy consciente que tengo que aprender mucho.
¿Qué sensación diferente encontrás en el polo?
La adrenalina de andar a full arriba de un caballo entre otros 7 polistas es divertido. Es lo que más me gusta. Y encima los tacos y la bocha complican la cosa.
Con la chomba azul y el "1" en la espalda, pantalón blanco, casco y lentes negros, Bati salió a taquear a las 18.10. Volvió y le habló a los tres periodistas presentes: "Esto no es fútbol y ustedes están esperando un golpe. Pero si no la emboco, me bajo y la empujo con el pie".
Definió afuera la primera jugada. Después del 0-2 en el primer chukker, llegó al palenque y pidió un taco de 52 pulgadas. Le dio resultado porque metió el 1-2. Cambiaso lo asistía, pero Bati no podía. Hasta que volvió a anotar. Aún así, se desesperaba. "¡Ya me erré 200 goles!", exclamó mientras tiraba los guantes al piso.
En el tercer chukker erró dos goles "hechos" y se insultó. En el descanso se sentó, tomó agua y se la tiró encima. Miró de reojo a David Nalbandian, espectador de lujo y le lanzó: "Es que tengo el 1 y me da la sensación de que la tengo que sacar". El cordobés se la devolvió: "Debe ser el guante, ya no sabés cuál ponerte". Ya en diálogo con la prensa, Bati fue a fondo: "Nalbandian no sabe andar a caballo y habla, ja ja".
En el quinto chukker erró un gol "cantado" y cuando Cambiaso le preguntó cómo andaba su caballo, Bati fue claro: "El que anda mal soy yo". Con la victoria consumada, definió al polo: "Hay mucha técnica y táctica. Es un deporte complicado y mucho más complejo que lo que se ve desde afuera".
Y el último bocadillo fue un palo para sí mismo, con una sonrisa cómplice: "Los rivales de mañana (hoy) me estaban viendo y me van a dejar solo porque se dieron cuenta de que no se tienen que preocupar por mí".
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